
Destrozado y derrotado.
Así ha ido cayendo tu vida por voluntad propia sin dar tregua alguna para que entrara un ápice de paz en ella.
Te imagino atormentada y no puedo ponerme en tu lugar, sé lo que es el sufrimiento a voces expresándolo con gestos y de manera evidente, pero no concibo tanta angustia ahogada y silenciada...
Ahora ya no estás..y me alegro indirectamente por ti, te preferiría aquí y feliz, pero ese no era tu estado natural desde hace mucho años ya...
Solo tú has sabido lo que tanto te ha conmocionado, esos motivos que te llevaron a callar y tomar el camino más absurdo.... Pero todos te respetamos aunque y es indudable, ahora solo palpemos una enorme sensación de impotencia.
Hasta siempre, Paqui.



